Jesús María Quintero Gómez - Capazo

Jesús María Quintero Gómez

Esparte - Artesanía fina de esparto

Cestero

Murcia, España

Presentación

Esparte no es una empresa al uso. Esparte es un trabajo de investigación y recuperación de tradiciones en la artesanía del esparto. Desde 1989 vengo recuperando objetos, piezas, labores y técnicas que desde siglos se han venido practicando con la fibra vegetal que es el esparto...
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... Han llegado hasta nuestros días como un legado inmaterial fruto de una cadena de eslabones históricos cuasi perdidos en el tiempo. La tradición ha sido la fuerza que ha impulsado esta artesanía tan peculiar. Esparte, como tal, tiene una limitación: no es una empresa de "mass production" (producción en mas); tiene una ventaja: hay una gran fidelidad en el trabajo que realiza porque está muy pegada a la tierra que vio nacer estas piezas tradicionales. Los premios recibidos avalan el trabajo de campo e investigación realizado hasta ahora. + Premio "Recuperar – Fundación Vida Sana – Noviembre 2005. + Primer premio en el III Certamen Internacional de les Fibres Vegetals/2009 – Modalidad "Tradicional". Mas de Barberans – Tarragona. + Primer premio en el VIII Certamen Internacional de les Fibres Vegetals/2014 – Modalidad "Tradicional". Mas de Barberans – Tarragona. + Primer premio en el CICRA 2014 de la XVII Fira internacional del cistell – Modalidad "Tradicional". Salt – Girona. Biografia Llegado a Murcia en el año 1986 fui acercándome poco a poco a la cultura murciana. Resultó fácil por la condición de maestro desplazado en diversas comarcas de la Región. Durante el año 1989 conozco a Pedro Ortiz Mármol, vecino de Puerto Mariel en la diputación de Morata-Lorca. Atraído por sus labores realizadas con el esparto comencé entonces los primeros pasos acogido a sus enseñanzas que nunca olvidaré. En el año 1995 la vida me situó en el “Campo de San Juan” (comarca más occidental de Moratalla y de Murcia) en donde conocí a Antonio “de Capel”. Hombre sabio –de unos 82 años por entonces-, menudo, silencioso, paciente y afable, ante el cual pareciera que el tiempo es ilimitado, sin márgenes; ¡bien sé yo que le debo todo lo que torpemente he ido aprendiendo! Con ser importante su técnica, lo que más me ha llegado de él es su estado de paciencia permanente que siempre me ha transmitido. Después de 10 años de trabajo personal, hacia el año 2000 y animado por personas próximas a mí he afrontado la salida al exterior. Participé en una exposición conjunta de artesanía local en Benizar (Moratalla-Murcia). A lo largo del verano de 2002 he estado presente en varios mercadillos artesanales de “El Zacatín” en Bullas (Murcia). He expuesto durante el mes de enero de 2003 en el Centro de Ocio “Zig-zag” de Murcia. El Aula de Cultura que Cajamurcia tiene en Cieza ha acogido la obra entre el 26 de abril y el 11 de mayo de 2003. La muestra ha tenido cierta repercusión en un lugar donde el esparto ha sido verdaderamente el centro de la vida económica, social y familiar. El Centro Comercial "Las Atalayas" de Murcia ha albergado la obra durante el mes de septiembre de 2003. A lo largo de los dos últimos fines de semana del mes de julio en 2004 un grupo de personas ha participado en el "Taller de iniciación a la artesanía del esparto" organizado por la Asociación "Volver a la Tierra". En el mes de agosto de 2005 y organizado también por la Asociación "Volver a la Tierra", otro reducido número de personas inició el "Taller" acercándose a las etapas iniciales de este. EL ESPARTO Es el esparto una hierba gramínea, vivaz, de hasta 1 metro, cespitosa, perenne. Sus hojas son persistentes, radicales, tan arrolladas sobre sí y a lo largo que aparecen como filiformes, duras, muy tenaces, lampiñas y de unos 40 a 60 cm. Posee una panoja floja, amarillenta y ramificada. Crece en terrenos incultos, áridos y pedregosos del centro y sur de la Península Ibérica y el norte de África. Los romanos conocían ya esta especie vegetal y la valoraban por su alta resistencia y perdurabilidad. Resulta fácil comprender que, tras el paso del tiempo, las gentes de campo hayan ido añadiendo nuevos usos domésticos y diferentes modos de tejer sus hojas. Es más, cálidas vivencias e ingratos recuerdos de nuestros mayores permiten afirmar que la vida doméstica giraba en torno al esparto: existía la cultura del esparto. Es bueno recordar también que, por entonces no existía la artesanía del esparto como tal oficio. Toda familia encarnaba dicha actividad de un modo vivo y natural. Hijos e hijas aportando el esparto necesario al padre para tenerlo siempre disponible. Madres tejiendo cofines. Abuelos y abuelas tejiendo pleitas para levantar capazos, aguaderas, alfombras, capazas, serones...
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